عربي English עברית Deutsch Italiano 中文 Español Français Русский Indonesia Português Nederlands हिन्दी 日本の
Conocer a Alá
  
  

Under category
Creation date 2015-12-07 11:24:42
Article translated to
العربية    English   
Hits 1572
Envíe esta página a un amigo
العربية    English   
Envíe esta página a un amigo Imprimir Download article Word format Share Compaign Bookmark and Share

   

 

Antes de hablar de las costumbres del Profeta Muhammad, la paz y las bendiciones sean con él, primero debemos presentar a esta singular y excepcional personalidad.

 

¿Quién es Muhammad Ibn Abdullah, que la paz sea con él?

Él es Muhammad Ibn (hijo de) Abdullah ibn Abdul-Muttalib ibn Hashim ibn Abd Munaf ibn ibn Qusayy ibn Kilab Murrah ibn Ka'b ibn Ghalib ibn Fahr ibn ibn Malik ibn Nadar Kinanah ibn Khuzaymah ibn Mudrikah ibn Ilyas ibn Mazar ibn Nazar ibn Ma'ad ibn Adnan ibn Isma'eel (Ismael) ibn Ibrahim (Abraham), la paz y las bendiciones de Allah sean con él, su progenie y justos ancestros, especialmente sus tatarabuelos Isma'il e Ibrahim.

 

Muhammad es un hombre de la mejor tribu, casa y padres, que dieron nacimiento a un profeta. [1]

Su familia es la familia Hachemita, un nombre derivado de su abuelo  Hashim ibn Abdul Manaf quien fue responsable de dar agua y comida a los peregrinos, desde Bani Abdul Manaf. Hashim era un hombre generoso, respetuoso y muy rico, honrado por personas de la nobleza y gran honor. Se le dio el apodo de Hashim, en árabe se deriva de "hashama" que significa "romperse en migas", y así "hashim" significa 'uno que se desmorona o rompe en migas'. Le dieron ese nombre porque inició la práctica de proporcionar pan desmenuzado en caldo para los peregrinos de la Ka'aba en la Makka. Cuando llegó el mes de Dhul Heyya, hizo un discurso ante la gente de la Makka, animándolos a servir a los peregrinos que llegaron a la Kaaba. Él reclinó su espalda en la Kab'ah y dijo: "Oh, gente de Quraysh, vosotros sois los maestros de los árabes, los mejor en notabilidad, los más grandes en razón y los más nobles en linaje. Oh, gente de Quraysh, son vecinos de la casa de Allah. Los ha honrado con su tutela y les favoreció con su cercanía (de la Ka’abah) lejos del resto de la descendencia de Ismael. Los visitantes de Dios vienen a vosotros para glorificar Su casa y son vuestros invitados, y sois los más dignos de entretener a los huéspedes de Allah. Entretened a sus huéspedes y los visitantes de Su casa! (juro) Por Señor el de este edificio, si tuviera dinero suficiente para eso, no les pediría nada. Tomaría de mi propiedad, de la cual que no hay parientes que fueran  privados de ella, no se ha obtenido por la opresión y no incluye ninguna parte ilegal. Quien de ustedes, le guste atender a los visitantes, que lo haga!. Les pido, por la santidad de esta casa, que ustedes gasten de su propiedad en el entretenimiento de los visitantes de la casa de Allah, únicamente del dinero legal que no ha sido obtenido injustamente, y no hay parentesco que hubiese sido privado de él y no se ha obtenido por la fuerza. "Entonces, los Quraish fueron generosos con los huéspedes y peregrinos, dieron parte de su riqueza y para ello la depositaban en Dar al-Nadwa. Él había iniciado y había establecido los viajes de las dos grandes caravanas comerciales de Quraish de la Makka, la caravana de invierno a Yemen y la caravana de verano al noroeste de Arabia y más allá, a Palestina y Siria.

 

 

Hashim se casó a Salma bint Amr, la hija del clan de Amr de Banu Nayyar. Hashim visitó Medina y se quedaron allí, su esposa Salma dio a luz a Abdul Muttalib ibn Abd Manaf, el abuelo del mensajero, la paz sea con él. Abdul-Muttalib fue de gran honor y respeto entre su gente. Quraish solía llamarlo al-Fayyadh, que significa, abundancia de su generosidad. El padre de Muhammad, la paz sea con él, era Abdullah, el hijo más querido y el mejor para Abul-Muttalib, porque fue el más casto y más amable entre sus hijos. Fue llamado, el Degollado, pues su padre dio un rescate de cien camellos para redimirlo de ser sacrificado para cumplir con un juramento que él tomó sobre sí mismo, que si Allah le daba diez hijos, él sacrificará al décimo, que era Abdullah.

 "La madre del Profeta Muhammad, la paz sea con él, es Aminah bint Wahb ibn Abd Manaf ibn Zahra ibn Kilab. En aquel entonces, era considerada la mejor las mujeres de Quraish en linaje y estatus. Su padre era el maestro de Bani Zahra y el mejor de ellos en términos de linaje y honor." - [2][3]

 En cuanto al Profeta, la paz y las bendiciones sean con él, él era: "un hombre incomparable en sus cualidades y modales. Ningún otro hombre lo iguala o se aproxima a sus virtudes, que le prepararon para este mensaje espiritual que era esperado en la ciudad, la península arábiga y el mundo entero... Es de un linaje noble, no es de origen humilde y bajo. Era pobre y no rico por lo que el poder de los nobles y los ricos no le hizo un tirano o despiadado como lo que sucede a algunas personas cuando tienen excesivo poder y riqueza. Era huérfano entre gente misericordiosa, así que él no era una persona mimada sin fuerza de voluntad, seriedad e independencia, tampoco era un niño abandonado o desamparado, en el cual la crueldad mató el espíritu de la esperanza, la autoestima, la aspiración y la virtud de ser amable con otros. Él tenía buena experiencia en cuanto a todo lo que los árabes atraviesan viviendo en las zonas del desierto y urbanizadas. Se crió en el desierto, creció en la ciudad, pastaba ovejas, trabajó en el comercio, fue testigo de guerras, tratados y estuvo cerca de la comodidad [4] pero no muy lejos de los pobres... Él fue el pico de la naturaleza árabe y lo mejor que puede ser. Estaba en contacto con el estilo de vida que vivía su pueblo, no lo abandonaba o ignoraba, sin embargo él no se  complacía a sí mismo en ello. Fue el mejor hombre de la mejor casa en el mejor momento para entregar el mensaje esperado de la salvación, mientras que el mundo esperado para este mensaje no sabía esto en ese entonces..."[5]

 

"Este fue Muhammad Ibn Abdullah, que la paz y las bendiciones sean con él, el ser humano perfecto y el modelo, el titular de un mensaje que se considera la culminación de la bondad, la belleza y la justicia para toda la humanidad. Desde los albores de este mensaje, todo sobre el Profeta Muhammad, la paz sea con él y todo lo relacionado con el mensaje del Islam, está conectado a los acontecimientos del mundo y sus cambios en el este y el oeste.

 

Antes de que Muhammad fuese asignado a llevar el mensaje del Islam, la humanidad estaba transitando por un muy largo camino, torcido y oscuro. Cuando el Todopoderoso envió al Profeta con el mensaje correcto, este camino fue enderezado, pavimentado e iluminado. La humanidad progresó por él y su llamada al estatus de la humanidad. Desde ese día, hoy o el mañana lejano, cuando la humanidad va por mal camino, confundido o perdido, busca orientación en la historia, la sabiduría y el mensaje de la luz, la bondad y la justicia del Profeta. Al igual que las Naciones y los pueblos buscan la experiencia de una nación que surgió en un cuarto de siglo y gobernó al mundo en menos de un siglo.

 

Por otra parte, los gobernantes buscan conocer la experiencia del líder que dirigió las tribus y les había liberado de la ignorancia y les había facultado con la fe y la justicia, así como aspiran a aprender de él la valentía, el orgullo, la integridad del carácter humano y todos los atributos de amor, sinceridad, lealtad, honestidad y energía en todas sus formas y comportamientos, que la paz y las bendiciones sean con él.

 

Esta vida es corta en cuanto al número de años, no son más de veinticuatro años para las personas, veinticuatro después de que él fuese asignado para llevar el mensaje del Islam, pero que cambió la faz del mundo de una manera que sigue siendo influyente y actual. Los siglos sucesivos están aumentando su fuerza y expansión, y el mundo está ganando más comprensión y fe en ese mensaje.

 

"Sí, la vida de Muhammad, la paz sea con él y su mensaje cambió los estándares de vida, alteró el curso de la historia y dio a la humanidad su enorme caudal humano que todavía empuja hacia adelante hasta hoy y hará lo mismo para las futuras generaciones hacia la justicia y la bondad." [6]

 

El Profeta Moisés fue sucedido por cerca de trescientos profetas, habían intentado reformar a los hijos de Israel por más de 1 mil años, uno tras otro, y cuando falló su reforma, se les denegó el descenso de mensajes celestiales sobre ellos para siempre.

 

"¿Acaso no cambió Muhammad, la paz sea con él, la Península árabe totalmente con el apoyo del Señor? En menos de un cuarto de siglo, la tierra había cambiado totalmente. La tierra que había estado sedienta por largo tiempo de repente fue desbordada con la civilización, regada por la vida, dándole justicia y misericordia. De repente, la gente del desierto se convirtieron en los maestros del pueblo de Roma, Atenas y las ciudades importantes, les enseñaron  sobre los derechos humanos, referencias culturales y niveles de conocimiento." [7]

 

Según lo expresado por William Moyer, el historiador inglés, en su libro "La vida de Muhammad": "Muhammad (paz y bendiciones sean con él) se distingue por la claridad de sus palabras y la facilidad de su religión. Realizó obras sorprendentes. Nunca ha conocido la historia un reformador que levantara las almas, reviviera los modales nobles y elevara las virtudes, en tan poco tiempo como lo hizo Muhammad, el Profeta del Islam." [8]

 

 


[1] Abbas Mahmoud al-Akkad, 'Los genios' - serie de libros islámicos, Beirut, al-Maktabah al-Asrayah, 2004, página 20-21.

[2] Muhammad Mahdi Ammir, Kissa Kabira fi Tarij al-Sirah, historia en la historia profética, página 18.

[3] Saffi ad-Dín al-Mubarakfuri, el néctar sellado, una investigación en la biografía profética, página 64-68.

[4] Los ricos y los ricos de Quraish.

[5] Abbas Mahmoud al-Akkad, serie del libro islámico 'Los genios', misma referencia anterior.

 [6] Anwar al-Gindi, Akbass mina Al Sira Al Atera (antorchas de la perfumada biografía del Profeta), página 8-9, con algunos cambio.

[7] Muhammad al-Ghazali, Ilal wa Adwayah (enfermedades y curas), parte 2, página 3-4.

[8] Muhammad Fahmi Abdul Wahhab, "Muhammad, el mensajero del Islam a la vista de los filósofos occidentales, científicos famosos y escritores", página 45

 

 








Bookmark and Share


أضف تعليق