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Conocer a Alá
  
  

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Creation date 2015-11-01 18:52:42
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La Paciencia del Profeta al Transmitir el Mensaje (parte 1 de 2): Los Seguidores de Muhammad son Pacientes

 

Dios nos dice en el Corán que envió al Profeta Muhammad (paz y bendiciones sean con él)  como una misericordia para la humanidad. Y no te enviamos [¡Oh, Muhammad!] sino como misericordia para los mundos.  (Corán 21:107) Dios no dijo que fue enviado a la gente de Arabia, o a un género específico, a las personas del siglo VII o incluso a su propio pueblo. De hecho el Profeta Muhammad fue rechazado y humillado por su propio pueblo.

 

Dios también dejó en claro que el Profeta Muhammad, que la paz y las bendiciones de Dios sean con él, fue un profeta sin igual. Uno cuyo mensaje se difundiría ampliamente y sería aplicable en todos los lugares para todos los tiempos. Él superó dificultades, gran tristeza, batallas épicas y humillación sostenida; sin embargo nada lo disuadió para dejar de transmitir el mensaje. El Profeta Muhammad (paz y bendiciones sean con él) fue el primero en transmitir el mensaje de Dios en una forma conveniente para todas las personas, para todos los lugares y para todas las épocas. El mensaje principal es simple; adorar a Dios solamente, sin socios, hijos o hijas y el Profeta Muhammad (paz y bendiciones sean con él) difundió este mensaje con gran paciencia y tolerancia. Su paciencia no conoció límites y nunca fue provocado a comportarse irracionalmente o enfadarse. La violencia no fue parte del mensaje y no tenía ningún lugar en su propagación.

 

Más de 1 billón de musulmanes en todo el mundo aman al Profeta Muhammad, lo respetan y lo siguen. Lo tienen en tal estima que para muchos resulta emocionalmente doloroso ver o escuchar que su amado mentor sea ridiculizado o irrespetado. Las manifestaciones en todo el mundo son prueba de ello, cada vez que se le falta el respeto al nombre del Profeta Muhammad (paz y bendiciones sean con él) o si se produce su imagen. Sin embargo, el comportamiento irracional o violento no es algo aprendido del Profeta Muhammad. Su rostro se volvía firmemente hacia Dios y el más allá y su única misión era difundir el mensaje del más Misericordioso con paciencia y tolerancia.

 

La difusión de la palabra del Islam hizo al Profeta Muhammad (paz y bendiciones sean con él) pobre y marginado social, después de vivir una vida de relativa facilidad. Su estilo de vida cambió drásticamente para peor y su vida fue amenazada en más de una ocasión. Además de que su familia y sus seguidores fueron ridiculizados, humillados y golpeados físicamente. A pesar de que el mensaje era pesado sobre sus hombros e incluso en su último sermón pidió a las personas que testificaran delante de Dios que él había entregado el mensaje.

 

Es importante que en este momento en la historia del mundo, cuando a veces parezca como si la población musulmana fuera conducida en una esquina o detrás de una reja, hay que recordar la paciencia del Profeta Muhammad (paz y bendiciones sean con él) y enfrentar nuestros problemas con los mismos métodos que él utilizaba frente a la adversidad. El Profeta Muhammad (paz y bendiciones sean con él) demostró paciencia y contención enorme cuando fue insultado, despreciado y golpeado. Como su amada esposa Aisha dijo, "Su carácter era un reflejo del Corán". [1]

 

En un momento muy difícil en su vida, justo después de un período conocido como año de la tristeza, el Profeta Muhammad (paz y bendiciones sean con él) fue a la ciudad de Taif con la esperanza de encontrar gente que escuchara y apoyara su mensaje para la humanidad. En vez de apoyo encontró insultos y lesiones. Él fue perseguido fuera de la ciudad. Con sus sandalias llenas de sangre de las heridas infligidas sobre él por hombres, mujeres y niños, que le tiraron piedras, el Profeta Muhammad (paz y bendiciones sean con él) rogaba a Dios por ayuda. En respuesta, el ángel de las montañas pidió permiso del Profeta para hacer que las montañas que rodean Taif se desmoronaran, matando a todos los habitantes de la ciudad. A pesar de su dolor y sufrimiento, algo por lo que tenía todo el derecho a estar enojado, la respuesta del Profeta fue, "¡No!, yo espero que Dios traerá de los descendientes de su pueblo gente que adoren solo Dios y nadie más aparte de Él."

 

Todos hemos oído el refrán que dice que la paciencia es una virtud, lo que significa que ser paciente es un rasgo noble y bueno para adquirir. La paciencia es una cualidad que debemos practicar y utilizar en situaciones pequeñas y a veces situaciones que surgen grandes en nuestras vidas. Incluso leyendo un pequeño trozo de historia islámica muestra que el Profeta Muhammad (paz y bendiciones sean con él) fue paciente. Paciencia no significa no hacer nada, implica intentar lo mejor de uno  para aliviar la situación. Así, él hizo esfuerzos para aliviar la situación, tales como las dos migraciones y la compra de esclavos principalmente para detener su tortura y humillación.

 

Después de diez años de vivir en Medina, diez años de enseñar a la gente cómo amar y obedecer a Dios, diez años de establecer un estado islámico justo y equitativo, el Profeta Muhammad (paz y bendiciones sean con él) y sus seguidores pudieron regresar a la Mecca. Su paciencia fue recompensada al fin pero todavía cabalgaba en su camello con decenas de miles de seguidores. El Profeta Muhammad pudo haber lanzado la paciencia al viento y llevar a cabo una venganza terrible. ¡Él no lo hizo! La Mecca yacía a sus pies, los enemigos estaban parados con la cabeza inclinada en señal de rendición y el Profeta Muhammad (paz y bendiciones sean con él) habló de la misericordia de su Creador y dijo, "Les hablo con las mismas palabras que Yusuf (el Profeta) habló a sus hermanos. Este día no hay ningún reproche contra vosotros; Vayan por vuestro camino, son libres". [2]

A lo largo de su vida y particularmente durante su profecía, el Profeta Muhammad (paz y bendiciones sean con él) había practicado la paciencia y trató de animar e incluso demandar que sus seguidores aprendieran la paciencia. Hay muchos casos en los que el Profeta Muhammad aconseja la paciencia. El siguiente relato en particular pinta una imagen de un hombre que fue capaz de demostrar paciencia y tolerancia por encima de lo que es habitual, pero también muestra todo lo que hacía el Profeta Muhammad (paz y bendiciones sean con él) para enseñar a sus seguidor es, para que ellos aprendieran a comportarse siempre con paciencia y de la manera más correcta.

Esta es la historia del rabino judío, Zaid bin Sanah. El Rabino Zaid había prestado algo al Profeta Muhammad (paz y bendiciones sean con él). Él mismo describe la escena y el diálogo, como sigue. "... El Profeta Muhammad estuvo presente en el funeral de un hombre de los Ansar. Abu Bakr y Umar, Uthman y algunos otros compañeros estaban con él. Después de la oración fúnebre se sentó cerca de una pared, y vine hacia él, le agarré por el borde de su manto, lo miré de un modo áspero y dije: '¡Oh Muhammad! ¿Tú no me pagarás mi préstamo? ¡No he conocido a la familia de Abdul-Mutalib por demorarse en pagar deudas!' Miré a Umar cuyos ojos estaban hinchados de ira! Él me miró y dijo: '¡O enemigo de Dios, hablas con el Mensajero de Dios y te comportas con él de esta manera?! Por quien lo envió con la verdad, de no haber sido por el temor de no entrar en el jardín celestial, te decapitaría con mi espada!' "

 

El Profeta Muhammad no estaba atrasado en pagar la deuda, el rabino lo había abordado y hablado con el mal. ¿Cómo reaccionaría? En este año 2015 ¿cómo reaccionaría la mayoría de la gente? Si conoces a los que reaccionan con calma y aceptan el duro trato con paciencia, entonces estarás contento de saber que están siguiendo las enseñanzas del Profeta Muhammad (paz y bendiciones sean con él). En la siguiente parte vamos a descubrir cómo concluyó este incidente y te puede sorprender.

 


Notas al pie:

[1] Sahih Muslim

[2] Registrado por Ibn Kazir, relatado por Sahih Muslim y autenticado por Sheik Al-Albani

 

 

 

 








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