Quiero ser musulmán, pero... Mitos acerca de convertirse al Islam (parte 2 de 3)

No existe divinidad sino solo Dios. Es una declaración sencilla que debe hacer de la conversión al Islam algo fácil. Solo existe el Dios Único y solo hay una religión, nada puede ser menos complicado. Sin embargo, como discutimos en el artículo anterior, cuando una persona se da cuenta de la verdad y quiere hacerse musulmán, Satanás le introduce la palabra “pero”. “Quiero ser musulmán, PERO…”. “Pero no estoy listo”. “Pero no hablo árabe”, o “no quiero cambiar mi nombre”. Hoy expondremos más mitos que evitan que alguien se convierta al Islam.


3.     Quiero ser musulmán, pero no quiero circuncidarme.

El Profeta Muhammad dijo que todo niño nace en estado de fitrah, con el entendimiento correcto de Dios[1]. Y las tradiciones del Profeta Muhammad nos dicen que las reglas de higiene básica y natural relacionadas con la fitrah (el estado natural del ser) son cinco.


“Cinco cosas son parte de la fitrah: afeitarse el vello púbico, la circuncisión, recortarse el bigote, depilarse los vellos de las axilas, y cortarse las uñas”[2]. Se cree que este es el modo antiguo, la forma natural, seguida por todos los profetas, y le es impuesta a los creyentes por las leyes que ellos trajeron[3].


La mayoría de los eruditos islámicos están de acuerdo en que la circuncisión es obligatoria para los hombres, siempre que no teman que pueda perjudicarlos. Al evaluar el grado de daño, un hombre debe mirar en el Corán y las enseñanzas auténticas del Profeta Muhammad en busca de guía. Si un hombre no es capaz de circuncidarse por temor de una lesión o por cualquier otra razón válida que pueda hacer miserable su vida, esta obligación no se aplica a él. No está permitido que este tema se convierta en una barrera que le impida a un hombre aceptar el Islam[4]. En otras palabras, no es una condición para hacerse musulmán. Además, no impide que un hombre pueda dirigir las oraciones.

La circuncisión femenina no es una exigencia en el Islam.


4.     Quiero ser musulmán, pero soy blanco.

El Islam es la religión que fue revelada para todos los pueblos, en todos los lugares y en todas las épocas. No fue revelada para una raza o etnia en particular. Es una forma de vida completa basada en las enseñanzas encontradas en el Corán y en las enseñanzas auténticas del Profeta Muhammad. Aunque el Corán fue revelado en idioma árabe y el Profeta Muhammad era árabe, sería erróneo asumir que todos los musulmanes son árabes, o para el caso, que todos los árabes son musulmanes. De hecho, la gran mayoría de los 1.500 millones de musulmanes del mundo no son árabes.


No hay requisitos raciales ni étnicos para que alguien sea musulmán. En su último sermón, el Profeta Muhammad reiteró este hecho de manera sucinta.


“Toda la humanidad proviene de Adán y Eva, un árabe no es superior a un no árabe, y un no árabe no es superior a un árabe; una persona blanca no es superior a una negra ni una negra es superior a una blanca, excepto por la piedad y las acciones buenas. Aprendan que todo musulmán es hermano de todo musulmán, y que los musulmanes constituyen una hermandad”[5].


“¡Oh, seres humanos! Los he creado a partir de un hombre y de una mujer, y los congregué en pueblos y tribus para que se reconozcan los unos a los otros”. (Corán 49:13)


5.     Quiero ser musulmán, pero no sé nada sobre el Islam.

No hay necesidad de saber mucho sobre Islam para hacerse musulmán. Es suficiente con conocer el significado del testimonio y los seis pilares de la fe. Una vez que la persona abraza el Islam, tiene tiempo para aprender sobre su religión. No hay necesidad de correr y abrumarse. Tómate las cosas con calma, y avanza a tu propio ritmo, pero sin pausa. Hay tiempo para entender la belleza y facilidad inspiradoras del Islam, y para aprenderlo todo acerca de los profetas y los mensajeros del Islam, incluyendo al último Profeta, Muhammad. Un musulmán nunca termina de aprender, es un proceso que continúa hasta la muerte.

El Profeta Muhammad dijo: “El creyente nunca tendrá suficiente de escuchar cosas buenas (buscando el conocimiento) hasta que alcance el Paraíso”[6].

6.     Quiero ser musulmán, pero he cometido demasiados pecados.

Cuando una persona dice el testimonio de fe (Shahada), “testifico que no hay divinidad excepto Dios y testifico que Muhammad es Su Mensajero”, queda como un bebé recién nacido. Todos sus pecados anteriores, sin importar qué tan grandes o pequeños sean, son lavados. La pizarra está limpia, libre de pecados, brillante y blanca; es un nuevo comienzo


“Diles a los que se niegan a creer que si desisten [y abrazan el Islam] les será perdonado cuanto cometieron en el pasado…”. (Corán 8:38)


Nadie está obligado a aceptar la verdad del Islam. Sin embargo, si tu corazón te dice que solo hay un Único Dios, no lo dudes.


“Una vez establecida la diferencia entre la guía correcta y el desvío, no se puede forzar a nadie a creer. Quien descrea de las falsas divinidades y crea en Dios, se habrá aferrado al asidero más firme [el Islam], que es irrompible. Dios todo lo oye, todo lo sabe”. (Corán 2:256)



Pie de página:

[1] Sahih Muslim.

[2] Sahih Al Bujari, Sahih Muslim.

[3] Ash-Shawkani, Nail Al Awtar, Bab Sunan Al Fitrah.

[4] Fatawa Al Laynah Ad-Da’imah, 5/115, Al Iyabat ‘ala As’ilah al-Yaliat, 1/3,4

[5] El texto del Sermón de Despedida puede encontrarse en Sahih Al-Bujari y Sahih Muslim, y en los libros de At-Tirmidi y el Imam Ahmad.

[6] At-Tirmidi.

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