Aferrarse al Corán y la Sunnah es el camino para librarse de los problemas y las discordias (Fitan)

Aferrarse al Corán y la Sunnah es el camino para librarse de los problemas y las discordias (Fitan)

 


Existen numerosos hadices auténticos que dan evidencia de que quien se aferra al camino del Profeta e será de los exitosos, de ellos el hadiz narrado por Al-´Irbâd Ibn Sâriah t que dijo: «Un día el Mensajero de Alá e rezó con nosotros y al terminar nos dio una exhortación sublime, por la que nuestros ojos derramaron lágrimas y los corazones se estremecieron, entonces una persona dijo: “¡Mensajero de Alá! Esta exhortación es como una despedida, así pues, ¿qué es lo que nos aconsejas?” Respondió: “Les aconsejo el temor a Alá, escuchar y obedecer a vuestras autoridades aun os gobierne un esclavo abisinio, porque quien viva después de mí verá muchas discrepancias. Por lo cual tomen mi Sunnah y la Sunnah de los califas rectos y guiados, aférrense a ella con los dientes y ¡Ay de ustedes con los inventos en la religión! Porque todo invento es una innovación y toda innovación (bid´ah) es un extravío»[1].

 

Algo que afirma la importancia de escuchar y obedecer a las autoridades, es lo que pasó con los Sahâbah con el Mensajero e en el concilio de Hudaîbiah, cuando se intensificó la prohibición de realizar la ´umra (peregrinación menor) y consideraron que no había conveniencia para los musulmanes, pero igualmente siguieron el consejo del Mensajero de Alá e y por ello obtuvieron una conquista cercana. Acorde a las narraciones Suhaîl Ibn ´Amr dijo al Profeta e cuando escribió “En el nombre de Alá, el Clemente, el Misericordioso” escribe “En Tu nombre oh Alá”, el Profeta e accedió, pero Suhail no estuvo de acuerdo en que escribieran “De Muhammad el Mensajero de Alá”  (porque no creían en él) entonces el Profeta e ordenó que se escribiera “ De Muhammad el hijo de Abdulah”, y acordaron que no se hiciera la ´umrah en ese año, sino en el año siguiente, además de que aquel que se hiciera musulmán y emigrara sería regresado a los asociadores, y quien abandonara a los musulmanes para unirse a los asociadores no sería regresado. El primero en sufrir las estipulaciones del tratado fue Abû Yandal Ibn Suhail Ibn ´Amr, así que el Profeta e  lo regresó después de las exigencias de Quraish. Los Sahâbah se enojaron por ello y dijo ´Umar: «¿Acaso no eres el Mensajero de Alá?» respondió: «Si». Dijo: ¿Acaso nosotros no estamos en la verdad y nuestros enemigos en lo incorrecto? Respondió: «Si». Dijo: ¿Entonces porque nos mostramos sumisos? Dijo: «Yo soy el Mensajero de Alá y no Le desobedezco, Él me dará el éxito finalmente» Dijo ´Umar «Haré buenas obras como expiación por las preguntas impropias que le hice» Cuando la escritura del concilio de paz fue finalizado, el Profeta e ordenó que llevaran acabo sus sacrificios y que se raparan las cabezas, pero no lo hicieron, entonces el Profeta e le comentó lo sucedido a su esposa Um Salamah رضي الله عنها y ella le dijo: «¡Profeta de Alá! ¿Quieres que tu orden sea llevada acabo? No le digas una palabra a nadie y realiza tú el sacrificio y llama a un peluquero para que rape tu cabeza» entonces el Profeta e sacrificó y se rapó, e inmediatamente las personas sacrificaron y se raparon.[2]  Este tratado fue un beneficio que Alá sabia y por eso descendió la Surah La Conquista. Durante el año sexto y séptimo mucha gente ingresó al Islam tanto como en todos los años anteriores, y después las personas entraron a la religión de Alá I en grandes cantidades después de la conquista en el año octavo de la Hégira.

 

Esta es la bendición de obedecer a Alá I y a su Mensajero e; por eso dijo Suhail Bin Hunaif t «No obren según su opinión personal, pues en verdad me han visto el día de Yandal, si pudiera regresar el asunto al Mensajero de Alá lo haría».[3] 

Esto es una prueba de la posición de los Sahâbah y y como les dictaminó el Mensajero de Alá e, sucediendo la conquista y la victoria, ciertamente Alá exaltado sea es el más Generoso.

Es por eso que los musulmanes se tienen que asir al Libro y la Sunnah, especialmente en los tiempos de fitnah, por eso el Profeta e advirtió sobre la fitnah y prevenirse de ella, ordenando apegarse a los musulmanes, dijo: «Refúgiense en Alá de la fitnah que se ve y de la que no se ve» [4] y Abû Huraîrah t narró que el Profeta e dijo: «Se acerca un tiempo en que las obras disminuirán y haya avaricia, aparezca la fitnah y aumente la conmoción» dijeron: «¡Oh Mensajero de Alá y ¿Qué es la conmoción?» dijo: «El asesinato, el asesinato» y en otra versión «Se acercará un tiempo en el que el conocimiento disminuya …»[5] .

El Mensajero de Alá e explicó que no iba llegar un tiempo sin que el siguiente fuera peor, dijo Zubaîr Ibn ´Adî t: «Fuimos con Anas Ibn Mâlik t, para quejarnos de Al-Hayyâyy por lo mal que trataba a la gente, y nos dijo: Tengan paciencia porque no llegará ningún tiempo sin que el que venga después no sea peor; y así hasta que encuentren a su Señor”. Lo escuché del Profeta e”» [6].

El Profeta e incitó a las buenas acciones antes de que la fitnah no de oportunidad de hacerlas, dijo: «Apresúrense a realizar buenas acciones antes de (que sean sobrecogidos por) un conflicto que será como parte de una oscura noche, durante la cual el hombre amanecerá creyente y por la noche se volverá incrédulo, o será creyente por la tarde y amanecerá incrédulo, y venderá su fe por un puñado de bienes mundanales».[7]

Narró Abû Huraîra t que el Mensajero de Alá e dijo:Habrá fitna durante las cuales el que esté sentado será mejor que el que esté de pie, el que esté de pie será mejor que el que camine, y el que camine será mejor que el que corra. Y quien se exponga a ellas lo vencerán. Así pues, quien encuentre un refugio o un cobijo, mientras duren, que se refugie en él”»[8] .

La salida de la fitnah y de todos los conflictos es aferrarse al Corán y la Sunnah, apegarse a la comunidad de los musulmanes y a sus sabios y eruditos.

 

 

 

 




[1] Abû Dâûd # 4607 y Tirmidhî 2676 etc. Para mayores detalles sobre la interpretación de este hadiz ver Yama´a Al Usûl libn Al-Azîir 1/280.

[2]Mutafaqun ´alaîhi, Al Bujâîi # 2731, 2732 y Muslim # 1783

[3] Mutafaqun ´alaîhi: Bujârî # 31181 y Muslim # 1785

[4] Muslim # 2867

[5] Mutafaqun ´alaîhi: Bujârî # 7061 y Muslim # 157

[6] Bujârî # 7068

[7] Muslim # 313

[8] Mutafaqun ´alaîhi: Bujârî # 3601 y Muslim # 2886

 

Previous article Next article