Los pilares del Islam son los siguientes

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Primer Pilar: Los Dos Testimonios de Fe


Este testimonio constituye la afirmación de que nada ni nadie tiene derecho a ser adorado excepto Dios, y que Muhámmad es Su Servidor y Mensajero. Este es el pilar verbal del Islam, y se debe ser consecuente con él tanto en sus creencias como en sus actos. Es la llave de entrada al Islam.


El Significado de la primera parte del Testimonio de Fe


Esta frase afirma la unicidad absoluta de Dios (Tawhíd)[1]. Con este concepto, Dios dio nacimiento a la creación, y por este concepto Dios creó el Paraíso y el Infierno. Dios dijo:

“Por cierto que he creado a los genios y a los hombres para que Me adoren” (Corán 51:56)


Esta es la fe a la cual convocaron todos los profetas y mensajeros desde Adán hasta el último de ellos, Muhámmad r.

Dios dijo:

“Dios convoca a la morada donde reina la paz [el Paraíso] y guía a quien Le place hacia el sendero recto” (Corán 10:25)


El primer testimonio, que reza que nada ni nadie puede ser adorado excepto Dios, incluye los siguientes significados:

Dios es el creador de todo lo que existe. Dios dijo:

“¡Ése es Dios, vuestro Señor! No hay más divinidad que Él, Creador de todas las cosas. Adórenlo, pues. Él es el protector de todas las cosas” (Corán 6:102)

Dios es el Propietario y Amo de todo lo que existe, y quien dispone de todos los asuntos[2]. Dios dijo:


“Ciertamente vuestro Señor es Dios, Quien creó los cielos y la Tierra en seis días, luego se estableció sobre el Trono. Hace que la noche y el día se sucedan ininterrumpidamente. Y creó el sol, la luna y las estrellas sometiéndolos a Su voluntad. ¿Acaso no Le pertenece la creación y Él es Quien dictamina las órdenes según Le place? ¡Bendito sea Dios, Señor del Universo!” (Corán 7:54)


 Dios es el Único que merece ser adorado[3]. Dios dijo:

“A Dios pertenece todo cuanto hay en los cielos y en la Tierra. ¿Y qué siguen, entonces, quienes invocan a ídolos en vez de Dios? Sólo siguen conjeturas, y no hacen más que suponer” (Corán 10:66)

A Él pertenecen los más bellos nombres y atributos. Está lejos de toda imperfección[4].

Dios dijo:

“A Dios pertenecen los nombres y atributos más sublimes, invóquenle a través de ellos. Y apártense de quienes los niegan” (Corán 7:180).


Las condiciones del Testimonio

No es suficiente con simplemente pronunciar este testimonio de fe para que sea aceptado por Dios. Es una llave a las puertas del Paraíso, pero para que la llave funcione, necesita tener la combinación correcta. Este testimonio debe reunir las siguientes condiciones para ser aceptado por Dios:


Conocimiento

Esto significa saber que todas las cosas adoradas junto a Dios son adoradas sin derecho. No hay ninguna divinidad adorada con justicia excepto Dios, aún si es un profeta, un mensajero, o un ángel. Dios es el Único que merece todas las formas de culto, tales como la oración, la súplica, la esperanza, el sacrificio, el juramento, etc. Quien atribuya un acto de culto a otro que a Dios, ha cometido un acto de incredulidad, aún si pronuncia diariamente los dos testimonios de fe.


Certeza

El corazón debe estar firmemente convencido del significado de los dos testimonios. La vacilación es lo opuesto a la certeza, por lo tanto no hay lugar para que una persona vacile de su fe. Dios dijo:

“Por cierto que los verdaderos creyentes son quienes creen en Dios y en Su Mensajero, y no vacilan en contribuir con sus bienes o luchar por la causa de Dios. Ésos son los sinceros en la fe” (Corán 49:15).


Aceptación

Se debe aceptar el testimonio completamente, y no rechazarlo[5]. Dios, glorificado y exaltado sea, dijo:


“Por cierto que éstos cuando se les decía: No hay nada ni nadie con derecho a ser adorado salvo Dios, lo rechazaban” (Corán 37:35).


Entrega

Es decir, obediencia, y actuar en consecuencia a todo lo que el testimonio significa[6]. Esto implica cumplir con lo que Dios manda y abstenerse de lo que prohíbe. Dios dijo:


“Quien someta su rostro ante Dios y haga el bien se habrá aferrado al asidero más firme; y Dios será Quien juzgue todas sus acciones” (Corán 31:22)


Veracidad

Ser veraz ante el testimonio de fe[7]. Dios dijo:

“Sólo dicen lo que no sienten sus corazones…” (Corán 48:11)


Sinceridad en el culto

Debe dedicar sinceramente todos los actos de culto solamente a Dios[8]. Dios dijo:

“Y se les había ordenado en sus legislaciones que adoraran solamente a Dios, fuesen monoteístas, realizaran la oración y pagaran el Zakat, pues ésa es la verdadera religión” (Corán 98:5)


Amor

Se debe amar el testimonio de fe y sus requisitos. Debe amar a Dios, a Su Mensajero, y a Sus servidores rectos. Esto implica detestar todo lo que muestre enemistad a Dios y a Su Mensajero. Dios dijo:

“Diles: Si sus padres, hijos, hermanos, esposas y familiares, los bienes que hayan adquirido, los negocios que temen perder y las propiedades que poseen y les agradan son más amados que Dios, Su Mensajero y el esfuerzo por Su causa, entonces esperen que les sobrevenga el castigo de Dios; y sepan que Dios no guía a los corruptos” (Corán 9:24)


Dios es el único con derecho a legislar

Estos testimonios también requieren reconocer que Dios sea el Único que tiene el derecho de legislar, tanto en el ámbito público como privado. El derecho de declarar algo lícito o ilícito pertenece a Dios solamente. Dios dijo:


“Los preceptos que les ha transmitido el Mensajero respétenlos, y absténganse de cuanto les haya prohibido. Y teman a Dios, pues Dios es severo en el castigo” (Corán 59:7)



[1] Tawhíd: en árabe es el concepto de la Unidad Absoluta de Dios.

 

[2]  Los puntos uno y dos son conocidos como Tawhíd ar-Rubuubíah, o la Unicidad en Su Señorío. Esta es la fe en que no hay Creador, Proveedor, Sustentador ni Amo excepto Dios.

[3] Este concepto es conocido como Tawhíd al-Uluuhíah, o la Unicidad en Su culto.

[4] Este concepto es conocido como Tawhíd al-Asmá’ wa as-Sifát, es decir, la Unicidad en Sus nombres y atributos, y que no hay no hay nada igual, similar, ni comparable a Él.

[5]  No es suficiente que una persona conozca lo que el testimonio significa. Sino que debe aceptarlo como la verdad al pronunciarlo.

[6] No es suficiente que una persona conozca lo que el testimonio significa, crea en ello con certeza, lo acepte al pronunciarlo y se convierta al Islam. Sino que también debe actuar acorde al mismo.

[7] Aún cuando una persona pueda hacer todas estas cosas exteriormente, puede estar escondiendo la incredulidad en su corazón, como los hipócritas.

[8] Es posible que se cumpla con todas las condiciones previas, pero que dirija algo del culto a algo o alguien más al mismo tiempo, como suplicar a los muertos, etc. Entonces no ha cumplido con dedicar solo y sinceramente todo acto de culto a Dios.

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