Dieta y Vestimenta

El Islam prohíbe las bebidas alcohólicas y todas clases de drogas adictivas, ya sean ingeridas, inhaladas o inyectadas. Dios dijo:

“¡Oh, creyentes! Los embriagantes, los juegos de azar, los altares sobre los cuales eran degollados los animales como ofrenda para los ídolos y consultar la suerte valiéndose de flechas son una obra inmunda de Satanás. Absténganse de ello y así tendrán éxito. Satanás sólo pretende sembrar la enemistad y el odio valiéndose de los embriagantes y de los juegos de azar, y apartarlos del recuerdo de Dios y la oración. ¿Acaso no van a abstenerse? (Corán 5:90-91).


Para evitar a aquellos que buscan beneficiarse económicamente de su venta o colaboran con la difusión de los vicios, el Profeta dijo:

“Dios ha maldecido el vino, a quien lo sirve, a quien lo bebe, a quien estruja las uvas para ello, a quien lo transporta, a quien lo almacena, a quien lo vende, a quien lo compra, y a quien se beneficia de sus ganancias” (Abu Dawud).


Con esto, el Islam preserva la mente, el sentido común, y otros sentidos que suelen resultar dañados. Esta prohibición también preserva a la humanidad de caer al nivel de la bestialidad. Como es bien sabido, quienes beben alcohol o toman drogas se vuelven adictos y dependientes de ellas. Por lo tanto, el adicto debe aplacar su necesidad obteniendo el dinero por cualquier medio, aún si esto implica robar o matar, como sucede en muchos casos. No debemos olvidar los crímenes atroces cometidos bajo los efectos de estas substancias. Por esta razón, el Islam se refiere a ellas como “la madre de los grandes pecados”.


El Islam ha prohibido el consumo de carroña, la carne de cerdos, sangre, y otras cosas que Dios ha mencionado:

“Se les ha prohibido la carne del animal muerto por causa natural, la sangre, la carne de cerdo, la de todo animal que haya sido sacrificado invocando otro nombre que no sea el de Dios, la del animal muerto por asfixia, golpes, caída, cornada o matado por las fieras, a menos que haya sido herido por ellas y alcancen a degollarlo antes de que muera, y la de aquel que ha sido inmolado en altares en honor a los ídolos” (Corán 5:3).


Se ha prohibido la carne de aquellos animales que tienen colmillos, tales como los leones, leopardos, lobos y otros depredadores. También se ha prohibido comer aves de rapiña, como las águilas, halcones, y los búhos. Se ha prohibido también el consumo de todo lo que sea perjudicial para el cuerpo, tal como los cigarrillos. Dios dijo:

“No se autodestruyan. Dios es Misericordioso con vosotros” (Corán 4:29).


El Islam ha prohibido a los hombres usar seda y oro, pero los ha considerado permisibles para las mujeres. El Profeta dijo:

“Ciertamente, Dios les ha permitido a las mujeres de mi comunidad usar seda y oro, pero se los ha prohibido a los hombres” (an-Nasá’i).


No está permitido sin embargo para hombres y mujeres, comer y beber en utensilios de oro y plata, porque el Profeta dijo:

“No coman ni beban en utensilios de oro o plata, porque ciertamente éstos son para los incrédulos en esta vida, y para nosotros en la Otra” (al-Bujari).

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