Moral y Ética

El Islam ha perfeccionado las normas morales y las ha elevado a un alto rango. El Profeta r dijo:

“Yo he venido a perfeccionar la rectitud del carácter del ser humano y su moral” (al-Hakim).


El Islam ha incentivado y ordenado las buenas maneras y ha prohibido y advertido contra la obscenidad y los malos modales. Dios dijo:

“Ante todo, elige perdonar, ordena el bien y apártate de quienes se comportan contigo en forma ignorante” (Corán 7:99).


El Profeta dijo:

“¿Saben quién está en bancarrota?”. Ellos respondieron: “Quien está en bancarrota entre nosotros es quien no tiene dinero ni propiedades”. El Profeta r dijo: “Quien está en bancarrota en mi nación es quien llegue al Día de la Retribución con sus oraciones, las caridades que haya realizado, su ayuno, y sin embargo ha maldecido a una persona, ha acusado falsamente a otra, matado a alguien más, y golpeado al de más allá. Entonces se le restará eso de su recompensa. Cuando la recompensa por sus buenas obras haya sido distribuida completamente antes de que logre expiar con ello sus pecados, los pecados de sus víctimas les serán quitados y cargados sobre él, y así será arrojado al Infierno” (Muslim).


El Islam ha establecido que el camino del musulmán debe estar junto al de su prójimo y su sociedad. El Mensajero de Dios dijo:

“Eviten lo prohibido y serán los mejores devotos; estén complacidos con el sustento que Dios les ha proveído y serán los más ricos entre la gente; sean buenos con sus vecinos y serán verdaderos creyentes; amen para los demás lo mismo que aman para ustedes mismos y serán verdaderos musulmanes; y no se rían desaforadamente, porque ciertamente la risa en exceso mata el corazón” (at-Tirmidhi).


Él también dijo:

“Un verdadero musulmán es aquél de cuya lengua y manos los demás musulmanes están a salvo, y un verdadero emigrante[1] es quien abandona lo que Dios prohibió” (al-Bujari).


El Islam apunta a formar un tejido social sano en el cual los individuos muestren amor y misericordia los unos por los otros; esto se logra implementando lo que Dios ordena y absteniéndose de lo que Dios prohíbe. Los siguientes, son asuntos que Dios ha prohibido a través del Islam:

1 – Atribuir compañeros o copartícipes a la divinidad de Dios (idolatría y politeísmo) ya sea en Su señorío o en nuestros actos de culto. Dios dijo:

“Dios no perdona que se Le atribuyan copartícipes, pero perdona fuera de ello a quien Le place. Quien atribuya copartícipes a Dios se habrá desviado profundamente” (Corán 4:116).


2 – La hechicería. Abu Hurairah y reportó que el Profeta r dijo:

“Manténganse alejados de los pecados destructivos: asociar compañeros a Dios, y la hechicería” (al-Bujari).


3 – La opresión y la transgresión contra el prójimo. Dios dijo:

“Diles: Mi Señor ha prohibido las obscenidades, tanto en público como en privado, los pecados, la opresión, la idolatría y decir acerca de Él lo que ignoran” (Corán 7:33).


4 – El asesinato, excepto en defensa propia. Dios dijo:

“Quien mate a un creyente intencionadamente será castigado con el Infierno eterno. Incurrirá en la ira de Dios, lo maldecirá y le tendrá reservado un castigo terrible” (Corán 4:93).


Esta prohibición no incluye a aquellos que matan en defensa de sus vidas, sus tierras, su pueblo o su riqueza. El Profeta dijo:

“Aquél que muere defendiendo sus bienes es un mártir; y quien muere defendiendo a su familia, su vida o su religión, es un mártir” (Abu Dawud).


5 – Romper las relaciones familiares. Dios dijo:

“Si no obedecen, corromperán la Tierra y cortarán los lazos familiares” (Corán 47:22-23).


El Profeta dijo:

“Quien rompa las relaciones familiares no entrará al Paraíso” (Muslim).

Romper las relaciones familiares significa no visitar a los parientes ni preocuparse por sus necesidades; también ser arrogante con ellos o que los parientes adinerados abandonen a sus parientes débiles y pobres. Si le da en caridad a una persona pobre que no es un pariente, recibirá la recompensa de una caridad, pero si da en caridad a una persona pobre que está emparentada con él, recibirá la recompensa por la caridad y también la recompensa por mantener y fortalecer las relaciones familiares. Si es pobre, debe mantener sus lazos familiares saludando a sus parientes, preocupándose por ellos, y siendo amable con ellos. El Profeta dijo:

“Manténganse unidos y sostengan las relaciones familiares, aún si es simplemente saludándose” (al-Bazzar).


6 – La fornicación y el adulterio, y todas las cosas que conducen a ellas. Dios dijo:

“Apártense de todo lo que lleve a la fornicación, pues es una inmoralidad y conduce por mal camino” (Corán 17:32).


La razón para su prohibición es resguardar a la sociedad de la corrupción y del colapso. La identidad y el linaje no serán falsificados, y se evitarán los problemas relacionados con la herencia y el matrimonio. Esta medida también salvaguarda a la comunidad de epidemias y enfermedades de transmisión sexual. El Profeta dijo:

“Oh, emigrantes (de Meca hacia Medina), si son afligidos por cinco cosas, y yo busco refugio en Dios, puede que ustedes las vean: siempre que un pecado licencioso es cometido abiertamente en una sociedad Dios causa enfermedades y plagas que no existían previamente, y se esparcen entre ellos” (Ibn Máyah).


El peor tipo de fornicación es el incesto. El Islam también ha prohibido la homosexualidad. Dios dijo cuando mencionó la historia del pueblo de Lot:

“Y cuando llegó Nuestro designio, volteamos sus hogares dejando arriba sus cimientos y sus techos abajo, e hicimos llover sobre ellos copiosas piedras de arcilla marcadas y enviadas por tu Señor. Y sepan que este castigo no está lejos de los opresores” (Corán 11:82-83).


7 – El Islam ha prohibido usurpar la riqueza de los huérfanos y ha considerado esto como un robo contra los pobres. Dios dijo:


“Quienes se apropien injustamente los bienes de los huérfanos, el fuego consumirá sus entrañas y arderán en el Infierno” (Corán 4:10).


Hay una excepción a esta severa advertencia; el caso de quien es pobre y toma a su cuidado a un huérfano que heredó riquezas, se le permite hacer uso sólo de las riquezas necesarias para la subsistencia de ambos bajo su supervisión, en retorno por el cuidado brindado al niño, la alimentación y la vestimenta.

El apoderado legal también puede intentar hacer fructificar la riqueza del huérfano invirtiéndola. Dios dijo:

“Cuando los consideren ya capaces y maduros, entréguenles sus bienes. No los consuman pródigamente, antes de que alcancen la mayoría de edad. El rico que se abstenga, y el pobre que los utilice con mesura” (Corán 4:6).


8 – El falso testimonio y el perjurio son considerados pecados graves y destructivos. Esto es por los perniciosos resultados que tienen sobre la sociedad, ya que conllevan la difusión de la injusticia y del abuso a los derechos del prójimo. Perjudica tanto a los testigos como a las víctimas inocentes que son privadas de sus derechos. El Profeta r dijo:

“¿Acaso no les diré cuáles son los más graves de los pecados graves?”. Ellos dijeron: “Ciertamente sí, Mensajero de Dios”. Él dijo: “Asociar copartícipes a Dios y el maltrato a los padres”. El Mensajero de Dios se estaba inclinando mientras decía esto, cuando entonces se sentó nuevamente (como si olvidara algo importante) y dijo: “Y el falso testimonio”. Luego continuó repitiendo esto hasta que deseamos que se detuviera” (al-Bujari).


9 – Las apuestas, porque es una forma de despilfarrar el dinero y el esfuerzo, y no trae ningún beneficio ni individual ni social. Dios dijo:

“¡Oh, creyentes! El vino, las apuestas, los altares sobre los cuales eran degollados los animales como ofrenda para los ídolos y consultar la suerte valiéndose de flechas son una obra inmunda de Satanás. Absténganse de ello y así tendrán éxito” (Corán 5:90).


Si una persona gana algo apostando, ha usurpado la riqueza de otra gente sin derecho. El deleite sentido cuando gana puede llevarlo a poner en riesgo el dinero que necesita para la manutención de su familia. Si pierde, habrá malgastado su dinero en algo que no le trae ningún beneficio. Esta pérdida puede conducirlo al robo, si no le queda dinero para seguir jugando, de tal manera que sea capaz de recuperar lo que ha perdido.


10 – El asalto, el pillaje, el asesinato, y la intimidación al inocente, porque esto difunde el terror, el temor en la sociedad y perturba la paz y la seguridad. Dios dijo:

“El castigo de quienes hacen la guerra a Dios y a Su Mensajero y siembran en la Tierra la corrupción es que se les ajusticie…” (Corán 5:33).


11 – Prestar falso testimonio, que es mentir deliberadamente para apropiarse de la riqueza ajena ilegalmente, lo cual sumerge a la persona en el Infierno. Dios dijo:

“Quienes cambiaron el compromiso que tomaron con Dios por un vil precio y prestaron falso testimonio, no tendrán ninguna recompensa en la otra vida. Dios no les dirigirá la palabra ni les tendrá compasión el Día de la Resurrección, no les purificará y tendrán un castigo doloroso” (Corán 3:77).


El Profeta dijo:

“Quien usurpe lo que corresponde a otro a través de un falso testimonio, Dios le hará obligatorio el Infierno y le prohibirá el Paraíso”. Sus compañeros le dijeron: “¿Aún si fuera algo insignificante, Mensajero de Dios?”. Él respondió: “Aún si fuera una rama para hacer palillos de dientes” (Muslim).


12 – El suicidio. Dios dijo:

“Y no se suiciden. Ciertamente, Dios es el Misericordioso. Quien obre así, quebrantando la ley con injusticia, le arrojaremos al Fuego. Eso es fácil para Dios” (Corán 4:30).


El Profeta dijo:

“Quien se suicide, será castigado con aquello con lo que se suicidó en el Día de la Retribución” (Muslim).


13 – La mentira, la traición, el engaño y la ruptura de las promesas. Dios dijo:

“¡Oh, creyentes! No traicionen a Dios y al Mensajero [desobedeciendo Sus órdenes], ni traicionen la fe que se les ha confiado” (Corán 8:27).


El Profeta dijo:

“Cuatro cualidades son las del hipócrita: cuando se le confía, traiciona; cuando habla, miente; cuando promete, no cumple; y cuando argumenta, exagera. Y si alguien tiene una de estas cualidades, entonces posee rastros de hipocresía en su carácter, hasta que lo abandone” (Muslim).


En otro reporte narrado por Muslim, el Profeta dijo:

“…aún si reza, ayuna, y dice ser un musulmán”.


14 – El Islam ha prohibido a los musulmanes boicotearse unos a otros y guardar envidias y celos soterrados los unos contra los otros. El Profeta dijo:

“No se odien los unos a los otros, no se envidien los unos a los otros, y no se den la espalda los unos a los otros; más bien sean servidores de Dios y hermanos entre sí. No le está permitido a un musulmán ignorar a otro por más de tres días” (Muslim).


15 – La maledicencia y la vulgaridad. El Profeta dijo:

“Ciertamente un creyente no maldice ni insulta, y no tiene un discurso bajo ni obsceno” (Áhmad y at-Tirmidhi).


Aún si se trata de enemigos, el Islam convoca a los musulmanes a pedirle a Dios que los guíe, y no invocar contra ellos. Abu Hurairah y dijo que le pidieron al Mensajero de Dios:

“Oh Mensajero de Dios, ruega contra los paganos”. Él respondió: “Yo no fui enviado para maldecir, sino que fui enviado como misericordia” (Muslim).


16 – La avaricia. Toda riqueza pertenece a Dios… Él nos la ha confiado a los seres humanos, para gastarla nuestras necesidades y en aquellos que están bajo nuestra responsabilidad. También debe gastar de ella para auxiliar al necesitado. El Mensajero de Dios r buscó refugio en Dios de ser avaro. El Profeta r explicó cuál es el resultado de la avaricia en una sociedad:

“Eviten la crueldad y la injusticia, porque en el Día de la Resurrección, la injusticia será causa de oscuridad. Presérvense de la avaricia, porque ella ha destruido a las naciones que los precedieron. Conduce al derramamiento de sangre y a tomar por lícito lo que es ilícito” (Muslim).


El Islam considera que la persona adinerada que se niega a auxiliar a sus hermanos pobres está alejada de la verdadera fe. El Profeta dijo:

“La peor de las enfermedades es la avaricia” (Áhmad).


17 – La extravagancia y la dilapidación de las riquezas. Dios dijo:

“Ayuda a los parientes, también al pobre y al viajero insolvente, pero sin ser extravagante, porque los que se exceden son iguales a los demonios que siguen a Satanás, y por cierto que Satanás fue ingrato con su Señor” (Corán 17:26-27).


El Profeta dijo:

“Dios les ha prohibido la desobediencia y la rudeza con las madres, rechazar a quien pide en caridad pero pedirla ustedes, y matar a sus hijos por miedo a la pobreza. A Dios también le disgusta que difundan rumores, la inquisitividad innecesaria, y el despilfarro de dinero” (al-Bujari).


18 – El fanatismo y extremismo en materia de Religión. Dios dijo:

“Dios desea facilitar las cosas y no dificultarlas” (Corán 2:185).


El Profeta dijo:

“El Islam es la religión de la facilidad. Quien convierta la religión en algo muy estricto se verá agobiado. Por lo tanto, sean rectos y moderados, hagan aquellas cosas que son fáciles, y anuncien las buenas nuevas de la recompensa de Dios. Busquen la ayuda de Dios en la mañana, en la tarde y en una parte de la noche (para realizar actos de culto y obras piadosas)” (al-Bujari).


19 – La presunción, el orgullo y la vanidad. Dios dijo:

“No le des vuelta la cara a la gente y no andes por la Tierra con arrogancia. Ciertamente Dios no ama a quien es presumido y engreído. Sé modesto en tu andar y no levantes tu voz, pues ciertamente la voz más desagradable es la del asno” (Corán 31:18-19).


Acerca del orgullo el Profeta dijo:

“Quien tenga una semilla de orgullo en su corazón no entrará al Paraíso”. Un hombre le preguntó: “Oh Mensajero de Dios, ¿y qué si una persona gusta vestir ropa y zapatos elegantes?”. Él respondió: “Ciertamente Dios es bello y ama la belleza. El orgullo es rechazar la verdad y mirar por encima del hombro a los demás” (Muslim).


Sobre la vanidad, el Profeta dijo:

“Quien arrastre sus ropas en signo de vanidad, Dios no lo mirará en el Día de la Resurrección” (al-Bujari).


20 – Espiar a la gente, investigar sus faltas y pecados, pensar mal de ellos, y hablar mal de ellos a sus espaldas. Dios dijo:


“¡Oh, creyentes! Eviten sospechar demasiado de la actitud de los demás, pues ciertamente algunas sospechas son un pecado; y no se espíen, ni hablen mal del ausente, pues ello es tan repulsivo como comer la carne de un hermano muerto ¿Acaso alguno desearía hacerlo? Por supuesto que les repugnaría. Y teman a Dios; ciertamente Dios es Indulgente, Misericordioso” (Corán 49:12).


El Profeta dijo:

“¿Saben qué es hablar mal de un hermano a sus espaldas?”. Sus compañeros dijeron: “Dios y Su Mensajero saben más”. Él respondió: “Decir de tu hermano aquello que a él no le agrada”. Ellos le dijeron: “¿Y qué si esta cualidad es verdad?”. Él respondió: “Si él posee la cualidad de la que hablas, has hablado mal de él, y si no la posee, entonces lo has calumniado” (Muslim).


21 – Escuchar detrás de las puertas. El Profeta dijo:

“Quien escuche las conversaciones de otros cuando ellos no lo deseen o cuando lo evaden, se les será vertida lava fundida en sus oídos en el Día de la Resurrección” (al-Bujari).


22 – Regocijarse con las desgracias de los otros. El Profeta dijo:

“No muestren satisfacción ni alegría por la desgracia de su hermano, no sea que Dios tenga misericordia de él y les someta a ustedes a una dura prueba” (at-Tirmidhi).


23 – Interferir en los asuntos que no le conciernen. El Profeta dijo:

“Entre las cualidades que indican la perfección de la fe de una persona, está el no meterse en aquellos asuntos que no le atañen” (at-Tirmidhi).


24 – Burlarse de los demás, ya sea llamándolo con apodos peyorativos o empleando otro tipo de discurso, acciones o signos. El Islam nos prohíbe menospreciar o ridiculizar a los demás. Dios dijo:

“¡Oh, creyentes! No se burlen de sus hermanos, pues es posible que sean mejores que vosotros. Que las mujeres no se burlen de otras mujeres, pues es posible que sean mejores que ellas. No se difamen ni se pongan apodos ofensivos. ¡Qué malo es comportarse como un corrupto difamando y poniendo apodos ofensivos luego de haber sido agraciado con la fe!” (Corán 49:11).


25 – El Islam ha prohibido que un juez sea injusto en sus veredictos, ya que el juez en el Islam es considerado quien implementa la ley de Dios. Él tiene un rol ejecutivo, no legislativo. Si es injusto, traiciona la confianza que se ha depositado en él. Dios dijo:


“Quienes no juzgan conforme a lo que Dios ha revelado, ésos son los incrédulos" (Corán 5:44)


El Profeta dijo:

“Los jueces son de tres tipos: dos estarán en el Infierno, y uno estará en el Paraíso. Un hombre que juzga injustamente a sabiendas, estará en el Infierno. Un juez que juzga siendo ignorante y perjudica a la gente, estará en el Infierno. Pero un juez que juzga con la verdad, estará en el Paraíso” (Abu Dawud y at-Tirmidhi).


26 – Consentir la infidelidad, es decir, una persona que no protege a sus parientes y es cómplice de su promiscuidad. El Profeta dijo:

“Dios no mirará a tres tipos de personas en el Día de la Resurrección: a quien es desobediente con sus padres, a una mujer que adopta la apariencia de un hombre, y al que no tiene celos de su pareja” (an-Nasá'i).


27 – El travestismo, es decir, vestirse y tomar la apariencia del sexo opuesto. Ibn ‘Abbás dijo:

“El Mensajero de Dios maldijo al hombre que adopta la apariencia de una mujer, y a la mujer que adopta la apariencia de un hombre” (al-Bujari).


28 – Recordarle a los demás los favores que les ha hecho o los gestos de bondad y generosidad que ha tenido con ellos. Dios dijo:

“¡Oh, creyentes! No hagan vanas sus caridades haciendo alarde de ellas u ofendiendo” (Corán 2:264).


29 – Pedir que le devuelvan un regalo. El Profeta dijo:

“Una persona que pide que le devuelvan un regalo es como un perro que vomita y luego se come el vómito” (al-Bujari y Muslim).


30 – Llevar chismes y habladurías. Es la persona que informa a los demás acerca de lo que otros han dicho para estropear las relaciones u obtener algún beneficio. Dios dijo:

“No obedezcas al vil que jura permanentemente ni al difamador que siembra la discordia” (Corán 68:10-11).


El Profeta dijo:

“Quien anda con chismes no entrará al Paraíso” (Muslim).


Las consecuencias que acarrean los chismes son bien conocidas. Despiertan la enemistad y el odio entre la gente y causa la ruptura de relaciones. Esto es algo que el Mensajero de Dios r prohibió. Él dijo:

“No es permisible para una persona abandonar a su hermano más de tres días, si se encuentran y se dan la espalda el uno al otro. El mejor de los dos es el primero en saludar al otro (diciéndole “salam”)” (al-Bujari).


Andar con chismes puede resultar en malos pensamientos, y en espiar a otros para descubrir la verdad de lo que alguien dijo. También, se pueden cometer varios pecados que Dios prohibió cuando dijo:


“Eviten sospechar demasiado de la actitud de los demás, pues ciertamente algunas sospechas son un pecado; y no se espíen” (Corán 49:12).


31 – Ser arrogante con los débiles, ya se trate de una debilidad física, tal como una enfermedad, la discapacidad, la ancianidad; o financiera, tal como la pobreza, la necesidad, o aquellos sobre quienes uno posee alguna autoridad. La sociedad debe construirse sobre el amor, la misericordia y la fraternidad. Dios dijo:

“Adoren a Dios y no Le asocien nada. Sean benevolentes con sus padres, parientes, con los huérfanos, pobres, vecinos parientes y no parientes, el compañero, el viajero insolvente y con sus esclavos. Dios no ama al arrogante jactancioso” (Corán 4:36).


32 – Intentar perjudicar a los herederos a través del legado de la herencia, tal como declarar falsamente que tiene una deuda. Dios dijo:

“Esto luego de cumplir con sus legados y deudas” (Corán 4:11)



[1] En árabe Muháyir: emigrante. Una persona que ha emigrado de un territorio poblado por el pecado y la incredulidad por la causa de Dios, a una tierra de rectitud e Islam.

Previous article Next article